martes, 24 de marzo de 2015

EDUCACIÓN DE LA VOZ


La voz es elemento mas importante para los que trabajan en radio, a continuación, veremos algunos consejos para el cuidado de la misma.

ARTICULACIÓN:
¿A qué llamamos “buena articulación”? A la pronunciación clara de las palabras. Que los demás puedan oír y distinguir bien todo lo que decimos.
Por costumbre o pereza, algunas personas hablan con la boca muy cerrada, casi sin mover los labios. Otros, por timidez, adoptan un tono muy bajo y apenas se entiende lo que dicen.
Levanta la cara, limpia tu garganta, abre bien la boca. Igual que el músico, el locutor o la locutora afinan su instrumento antes de tocarlo, para que el público no pierda una sola nota de su sinfonía.
CONSEJOS PARA MEJORAR LA ARTICULACIÓN:

Ejercicio 1
Muerde un lápiz, como si tuvieras un freno de caballo en la boca. En esa posición, ponte a leer un periódico. Haz este ejercicio durante cinco minutos. Verás cómo vas aflojando todos los músculos de la cara.
Ejercicio 2
Toma un libro y ponte a leer en voz alta, lentamente y silabeando:
Cuan-do-el-co-ro-nel-Au-re-lia-no-Buen-dí-a…
Avanza algunos párrafos así, exagerando la lectura, como haciendo muecas para hablar. Luego, silabea más rápido, asegurándote que pronuncias cada una de las letras de cada palabra. 
DICCIÓN:
La “buena dicción” es otra cosa. Se refiere a la exacta pronunciación de todas las letras y las palabras. La articulación se refiere a la claridad. Ahora hablamos de la corrección.
No hay que apelar a la popularidad de la emisora ni a la coloquialidad del lenguaje radiofónico para machacar el idioma. En un sociodrama no importa, porque estamos reflejando nuestra manera de hablar cotidiana. En una entrevista, el entrevistado puede hablar como le venga en gana, mientras no ofenda. Pero para conducir una revista o un informativo, los locutores y locutoras deberán esforzarse en pronunciar bien. 
CONSEJOS PARA MEJORAR LA DICCIÓN:


Ejercicio 1
Los trabalenguas son muy útiles. Busca uno con letras incómodas para ti. Por ejemplo, si tienes problema con las “erres”, practica el consabido “erre con erre cigarro, erre con erre barril, rápido corren los carros siguiendo la línea del ferrocarril”. Pronúncialo dos, cuatro, ocho, dieciséis veces… ¡hasta que la lengua te obedezca!
En las medicinas tienes otro estupendo ejercicio de dicción. Lee esos papelitos de letra pequeña donde vienen escritas las enredadas fórmulas químicas. ¡O imita a Mary Poppins cuando enseñaba a cantar aquello de SUPERCALIFRAGILISTICOESPIRALIDOSO!
Ejercicio 2
Un error de dicción muy frecuente son las LETRAS COMIDAS O AÑADIDAS.
Por ejemplo:
-Comerse las “eses”: 
Lo paíse del Caribe viven tranquilo junto al mar.
-Comerse las “erres:
Hay que vela para poder imaginala.
Otro error frecuente son las LETRAS CAMBIADAS.
Por ejemplo:
-La “r” por la “l”:
Recoldal es volvel a vivil.
-O al revés, la “l” por la “r”:
Tengo la tripa revuerta.
-Cambiar la “b” por la “c”:
Octuve la licencia con acsoluta seguridad.
-Cambiar la “c” por la “p”:
El deporte me mantiene aptivo.
Revisa tu pronunciación. Y corrígela delante de un amigo o amiga que te señale los errores.

¿HABLAR O ESCUCHARSE?


Fíjese en este locutor: cierra los ojos y se lleva una manito a la oreja formando una especie de auricular natural. ¿A quién le estará hablando? El mismo se delata: a nadie. Se está escuchando a sí mismo, establece un cortocircuito de su boca a su oído, sin llegar a ninguna parte. Se recrea en su propia voz.
Estos colegas hablan ante el micrófono, no con la gente. La desconexión es tan notoria que, muchas veces, olvidándose de los oyentes, se refieren a ellos en tercera persona:
Tal vez los radioescuchas comprendan que…
Pero, ¿a quiénes estará hablando si no es a los radioescuchas? Esta distracción revela el desinterés del emisor y enfría completamente la relación con la audiencia. Como si yo, frente a usted, dijera esta frase: Tal vez él piense que… ¡Pero él es usted!
Locutor o locutora no es quien habla, sino quien logra el contacto, quien establece la comunicación con el otro, quien se hace escuchar. Una palabra al viento, una señal de sonido sin nadie que la reciba, equivale al silencio. Peor aún, al ruido. ¿De qué vale enviar una carta con un bonito remitente pero sin destinatario?
Un problema de los radialistas es que hablamos a ciegas. En la cabina, frecuentemente, no hay un alma. Colocados frente a un vidrio, que para algunos termina convirtiéndose en espejo, corremos el riesgo de acabar monologando, hablando solos, como los locos. Así como el oyente ve con su imaginación, el locutor y la locutora deben entrenar su imaginación para ver al oyente. Para presentirlo en su casa, en su trabajo, en los lugares desde nos sintonizan. Una locutora de Radio Cutivalú, en Piura, para no olvidar la recomendación, iba a su programa mañanero con una colección de fotos y se las ponía delante durante todo el programa: una campesina atizando el fogón, un viejo pescador con su pipa, un mocoso empujando el pieajeno, un abuelo con su sombrero de paja y su mate de chicha. Y les hablaba a ellas, a ellos. Y a través de esos rostros de papel, llegaba a miles y miles de radioescuchas.

http://radioslibres.net/article/capitulo-4-educacion-de-la-voz/

EJEMPLO DE RADIONOVELA

RADIONOVELA

La radionovela, eran historias transmitidas por radio, historias que lograban cautivar a los oyentes, durante tres décadas, este serial radiofónico causó gran impacto en Colombia.
Aquí tenemos un pequeño ejemplo:

EL BOSQUE ENCANTADO, RADIONOVELA







https://www.youtube.com/watch?v=w4SCJKcXVd4

RADIONOVELA

La radionovela, un género radial que marcó a toda una generación

Los recuerdos de las voces, historias y sonidos, aún siguen vivos.  En las décadas del cuarenta y cincuenta llegan a la radio colombiana historias melodramáticas que cautivaron a las audiencias con sus relatos de amor, odio y pasión. Herederas de una rica tradición oral, las radionovelas fueron muy escuchadas en Colombia hasta la década del setenta y aún se recuerdan con afecto.


En la historia de la radio este género tuvo su origen en Cuba, en ese momento Fernando Londoño Henao, directivo de Caracol, adquirió para Colombia los derechos de adaptación de la legendaria “El Derecho de Nacer” original de Félix B. Caignet, obra que más adelante  se transmitía en varios países de Latinoamérica y era caracterizada por actores nativos, como fue el caso de Manuel Pachón, quien interpretó a Albertico Limonta, protagonista de dicha radionovela para Colombia. 

Afortunadamente para las generaciones pasadas, el género de la radionovela vivió durante cerca de tres décadas, espacio en el que este proceso de fantasía se mantuvo en diversos horarios, a través de innumerables títulos de historias. Oscilaban entre historias idílicas de amor, hasta batallas campales con superhéroes, destacándose títulos como “Kaliman, el hombre increíble”, original de México, pero que en Colombia alcanzó los más altos índices de audiencia; “Los cisnes azules”, “Renzo el Gitano”, “Kadir el Árabe” y “León de Francia”, entre otros.

Todos los títulos de radionovela permitían al radioescucha despegar de su asiento y trasladarse a la escena, porque el género pretendía una cercana vinculación con su público. Desde la cotidianidad, la maravilla o la fantasía, el radioyente visualizaba los hechos, con una particularidad: era la perspectiva de cada quien, y no existía una igual a otra, porque el sólo escuchar permitía la singularidad del mensaje, no desde el emisor –porque lo que se radiaba era un capítulo de la historia-, pero sí, en el receptor, que interpretaba de modo diverso lo narrado.

Las voces de Lucy Colombia, quien protagonizo a la  Novia de Kaliman,  Jaime Ayala, actor de radionovelas del momento, Luis Carlos Valencia, payanes. Jorge Racero, Jairo Patiño, Luis Carlos Valencia, recuerdan cómo las radionovelas invitaban a las familias a reunirse para escuchar el  juego de voces y efectos que les permitía trasladarse a un mundo fantástico.  Momentos  bellos e inolvidables que se vivían a la hora de comer juntos, con padres, hermanos, abuelos, tíos y vecinos. 

Flor Vargas, Leticia Palacio, Lucy Colombia narraban a la Doctora Corazón, otra importante serie radial. Jaime Olaya también nos cuenta como hacía sus libretos de  La ley Contra el Hampa. Eran casos judiciales que se hacían en vivo a través de los micrófonos. Fue una etapa de la Radio que tuvo una gran capacidad de producir imaginación y que hoy se recuerda con alegría y añoranza. 



http://www.senalmemoria.gov.co/index.php/home/historias-de-radio/item/313-la-radionovela-fue-un-g%C3%A9nero-radial-que-marco-a-toda-una-generaci%C3%B3n

RADIO COMUNITARIA

Cuando se utiliza el término "radio comunitaria" se hace referencia a una forma particular de realizar contenidos para el formato radial. En teoría, la programación de una emisora comunitaria está constituida por series de programas educativos, enfocados en la divulgación de conocimientos básicos, de utilidad para los habitantes de una comunidad, y como apoyo a las falencias de los sistemas educativos más comunes.
En Colombia, los orígenes de la radio comunitaria se ubican entre finales de la década de 1970 y principios de la década de 1980. El objetivo principal de estas primeras emisoras comunitas era el de lograr una mayor participación de las zonas rurales del país en el entorno de la comunicación. Por esto, su programación estaba constituida por segmentos dedicados a la música regional, la instrucción y formación agrícola y zootecnista, y las noticias regionales.
Desde sus inicios, la radio comunitaria tuvo muchos obstáculos para desarrollarse debido a la poca inversión económica que recibió del sector privado y público. Su historia no cuenta con muchos registros, a pesar de que sí se han realizado estudios por parte de teóricos de la comunicación que ven en este tipo de radio la esencia de la emisión radiofónica.
Un prototipo importante para pensar en el modelo de las emisoras comunitarias es el de la Radio Sutatenza que, si bien fue creada en la década de 1950, estableció una nueva forma generar contenidos sonoros con objetos instructivos y con una relación de cercanía con el público rural del país. Allí fue realizó el primer programa infantil radial del país, El tren de los osos en el parque, así como un importante programa de alfabetización, de gran incidencia sobre la vida de los campesinos de Boyacá, Nariño y el Tolima, entre otros departamentos.
Desde entonces, su legado se evidenció en la fundación de muchas más emisoras de este tipo. A través de ellas se logró instaurar una cultura de la radio comunitaria que, además, acudió a la participación de personajes famosos de la televisión, de la radio comercial y de la pública, con el fin de promover sus contenidos y lograr una audiencia masiva.
Actualmente, la radio comunitaria en Colombia recibe ayuda del Estado. Aun cuando el monto de dicha ayuda no sea realmente significativo, su alcance en las comunidades ha generado importantes resultados pedagógicos y sociales. En diferentes regiones rurales del país hay emisoras locales comunitarias donde los habitantes de la zona expresan sus inquietudes y la necesidad de una mejor calidad de vida y mayor organización social, convirtiéndose en una forma fundamental de comunicación a través de la cual es posible entender qué sucede en las provincias, y, por encima de todo, de visibilizar a los protagonistas de importantes historias de valor y trabajo.
En las emisoras comunitarias pautan los tenderos de barrio, el zapatero del lugar, el panadero, la costurera… en fin, todos aquellos que evidencian el valor del trabajo en comunidad.


http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/ayudadetareas/periodismo/per75.htm



LA RADIO Y LA EDUCACIÓN

La radio, a parte de ser un medio para informar, entretener, producir dinero, también es un medio utilizado para transportar conocimiento, ya que llega directamente a muchas familias de cualquier condición social.

La radio como instrumento educativo

La radio es un medio muy atractivo y un instrumento fundamental para la comunicación y el aprendizaje. Dentro de este contexto, y aplicado al ámbito de la enseñanza, nos encontramos con el proyecto educativo ‘Educa en el Aire’ que – precisamente- introduce en los centros interesados la radio como vehículo de información para las familias, los alumnos, los docentes…
La principal novedad que sus creadores han introducido, coincidiendo con este curso escolar, es la formación al profesorado. Lo hacen, por ejemplo, habilitando un espacio dentro del horario lectivo para que la radio sea un complemento a la asignatura de Lengua, y todo ello con el apoyo y asesoramiento del equipo ‘Educa en el Aire’.
Uno de los objetivos más atractivos de esta propuesta es que los estudiantes (desde 3º de Primaria a Bachillerato) tengan la oportunidad de realizar su propio programa de radio, para lo cual reciben todos los materiales necesarios, guiones radiofónicos y apuntes técnicos. Asimismo, se persigue que el alumnado mejore su nivel de expresión escrita, su capacidad para trabajar en equipo y su creatividad.

http://www.educaciontrespuntocero.com/experiencias/la-radio-como-instrumento-educativo/21114.html

Radio Sutatenza: un modelo colombiano de industria cultural y educativa

Por: Hernando Bernal Alarcón*

RADIO SUTATENZA Y SU CONTEXTO ORGANIZACIONAL
La fundación Acción Cultural Popular (ACPO), en un tiempo más conocida como Radio Sutatenza, fue una experiencia de innovación educativa orientada especialmente a los adultos campesinos de Colombia, bajo el concepto y la metodología de “las Escuelas Radiofónicas”, que funcionó desde 1947 hasta 1994, año en el cual murió su fundador monseñor José Joaquín Salcedo Guarín. Durante los 47 años de actividad utilizó la radiodifusión, el periodismo y diferentes metodologías de comunicación interpersonal y grupal para favorecer el conocimiento del alfabeto, del cálculo matemático básico, de las nociones necesarias para el fortalecimiento de la salud individual y familiar y la prevención de enfermedades, del aprendizaje de diferentes técnicas de producción agropecuaria orientadas al mejoramiento de la economía campesina y, por último, del desarrollo de valores, prácticas y comportamientos cívicos y religiosos aplicables en la organización familiar y comunitaria.
El periodo comprendido entre 1947 y 1968 fue la etapa de crecimiento y expansión, que contó con el apoyo decidido de los párrocos rurales y de las autoridades civiles en el ámbito nacional, departamental y local. Entre 1968 y 1994 logró promover la Educación Fundamental Integral (EFI) en la totalidad del territorio nacional, mediante la instalación de emisoras ubicadas en Sutatenza, Belencito, Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Magangué; contó, además, con la Editorial Andes como empresa de avanzada en las artes gráficas para la producción de los materiales educativos, los cuales incluían el semanario El Campesino, las cartillas, los libros de la biblioteca popular y demás impresos, a lo que se sumó una organización pedagógica y de difusión cultural por medio de la operación de los institutos para formación de dirigentes y líderes, así como de educadores y promotores campesinos y el establecimiento de oficinas regionales. Esta tarea la realizó ACPO en coordinación con múltiples agencias del Estado y de la sociedad civil, como la Caja Agraria, el ICA, la Acción Comunal, la Federación Nacional de Cafeteros y con el apoyo del Ministerio de Educación a través de contratos de prestación de servicios para la instrucción de los adultos. A partir de esa época, y debido a los conflictos con dirigentes políticos, religiosos e industriales, comenzó su decadencia, que tuvo como resultado la venta de la red de emisoras al sector comercial de los medios de comunicación y de las instalaciones de la Editorial Andes hacia finales de la década de los años ochenta.
El contenido educativo de ACPO se resume en las cinco nociones básicas de la educación fundamental integral: alfabeto, número, salud, economía y trabajo, más espiritualidad, las cuales se difundían con la ayuda de los siguientes elementos de acción: clases radiales, cartillas, libros de la biblioteca, cursos de extensión, correspondencia, institutos campesinos, y se reforzaban mediante la organización local de las Escuelas Radiofónicas, con la participación de auxiliares inmediatos como apoyo a los maestros radiales en cada una de las Escuelas Radiofónicas y a través de la acción y asistencia técnica de dirigentes y líderes campesinos en las diferentes localidades.

El objetivo de la educación dirigida a los adultos campesinos, además del desarrollo de las competencias personales de aprendizaje, estaba orientado a la puesta en práctica de comportamientos sociales que promovieran la transformación de las condiciones de vida y a obtener el bienestar personal, familiar y social. Por dicha razón, el conjunto de conocimientos se complementaba por campañas permanentes
de mejoramiento de la nutrición y de la vivienda, de conservación del suelo y defensa de los recursos naturales, de incremento de la productividad de la economía campesina mediante mejores prácticas agropecuarias y el desarrollo de actitudes de trabajo en equipo y el favorecimiento de la recreación mediante el deporte; a lo anterior se agregaba la participación cívica a través de la creación de
grupos de acción comunitaria y cooperativa.
Con esta metodología de educación de adultos consistente en la convergencia de contenidos fundamentales aplicables al mejoramiento de las condiciones de vida de los campesinos EFI y del uso combinado de medios de comunicación (radio, periódico, impresos, discos y grabaciones) reforzados por comunicación interpersonal (correspondencia y auxiliares inmediatos) y por eventos grupales (Escuelas Radiofónicas, cursos de extensión, reuniones de auxiliares, institutos de formación y acción de líderes de extensión) se logró influir de manera directa en la vida de más de cuatro millones de campesinos colombianos.
La innovación de ACPO no fue utilizar la radio para la educación, sino haberla complementado con una serie de mecanismos o elementos de apoyo educativo, entre los cuales el más sobresaliente fue la actividad de los miles de auxiliares inmediatos, voluntarios de la cultura, y deseosos de ayudar a los campesinos adultos a aprender por medio del simple seguimiento de las orientaciones que recibían
del profesor que hablaba por la radio.
En cuanto a los servicios que ACPO prestó durante los 47 años de funcionamiento se hizo, en 1992, al final de la vida activa de la Institución, un resumen que se sintetiza en los siguientes datos1:
• Se distribuyeron 6.453.937 cartillas de Educación Fundamental Integral en 955 municipios del país.
• El periódico El Campesino editó 1.635 números consecutivos para un total de 75.749.539 de ejemplares.
• Se respondieron 1.229.552 cartas provenientes de los alumnos y oyentes de las emisoras y de los lectores del periódico.
• Se formaron 20.039 alumnos en el primer curso de los Institutos para Dirigentes Campesinos, de los cuales 3.521 realizaron el segundo curso de formación para líderes.
• Se ejecutaron 4.365 cursos de extensión en 687 municipios del país.
• Las emisoras de la cadena de Radio Sutatenza transmitieron programas durante un total de 1.489.935 horas.
• Se repartieron 690.000 discos del sistema Discoestudio en conjunto con 170.000 cartillas, las cuales se hicieron llegar a 687 localidades.
ACPO, como industria cultural, llegó a tener más de 1.200 funcionarios en sus diferentes empresas, en el ámbito central y regional, a saber: la Dirección General, integrada además por las Oficinas de Planeación y la de Relaciones Internacionales; la División Cultural, a cargo de la gestión educativa con sus secciones de profesorado, promoción, correspondencia, estadística; los institutos de formación
campesina en Sutatenza (Boyacá) y Caldas (Antioquia) y las oficinas regionales; la red de emisoras de Radio Sutatenza con cinco centros en diferentes capitales del país; el periódico El Campesino; la Editora 2000 para la producción de los libros de la Biblioteca del Campesino y la Editorial Andes, con una empresa anexa para la impresión del Discoestudio y otros materiales. Contó con voluntarios de la cultura en más del 90% de los municipios del país, pues los representantes locales de Escuelas Radiofónicas y los auxiliares inmediatos actuaban sin retribución pecuniaria.

Diferentes instituciones internacionales apoyaron la labor de ACPO. En el desarrollo de los contenidos de la EFI y en la producción de las cartillas recibió la asistencia de la Unesco a través de educadores, miembros de la Congregación de Hermanos Cristianos, enviados desde Francia. Estos mismos educadores apoyaron la creación de institutos campesinos ubicados en Sutatenza (Boyacá) y Caldas (Antioquia)
para la formación de dirigentes y líderes campesinos. En el diseño, instalación y mantenimiento de la red de emisoras, recibió la asistencia técnica de la empresa Philips y del gobierno holandés, lo mismo que de la compañía RCA de los Estados Unidos. Para la financiación de la estructura de artes gráficas contó con el apoyo del gobierno y de la iglesia alemana a través de sus agencias de cooperación internacional. De las agencias católicas alemanas Misereor y Adveniat, principalmente, lo mismo que en forma complementaria de Cebemo de Holanda, de Secours Catholique de Bélgica y de Catholic Relief Services de los Estados Unidos recibió apoyo para las becas completas (educación y manutención) que se otorgaron a 20.000 jóvenes campesinos que se formaron en los institutos campesinos y para los cursos de formación de expertos en educación radiofónica provenientes de trece países latinoamericanos: México, Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Venezuela, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile y Argentina. ACPO, además, participó como entidad implementadora en diferentes programas del Gobierno Nacional de Colombia financiados con recursos internacionales provenientes del Banco Mundial y del BID, como fue el caso de las Concentraciones de Desarrollo Rural.
El interés de agencias de las Naciones Unidas y de diferentes organizaciones internacionales por conocer y evaluar el modelo de educación de adultos para el desarrollo rural puesto en funcionamiento por ACPO llevó a la realización de diversos estudios y a la publicación de varios documentos. Entre ellos cabe mencionar:
En los primeros años de funcionamiento de ACPO la Unesco patrocinó una evaluación orientada a medir el impacto en la economía campesina de la educación radiofónica a través de las campañas de mejoramiento de la vivienda y del suelo2.

El Banco Mundial promovió en la década de los setenta varios estudios de caso sobre experiencias relevantes de desarrollo rural, dirigidos en especial a sintetizar las lecciones aprendidas y a detectar las mejores prácticas de proyectos de desarrollo social. Escogió dos instituciones colombianas como paradigmáticas de dichas realizaciones: el Sena y ACPO3.

Hacia finales de los años ochenta la AID de los Estados Unidos patrocinó diferentes estudios sobre innovaciones educativas relevantes. Al efecto financió un proyecto de evaluación intensiva realizado por el Learning Systems Institute de Florida State University, en el cual se analizó en detalle el modelo del uso combinado de medios de comunicación utilizado por ACPO y se detectó su incidencia en la transformación de las condiciones de vida de los campesinos4.

Dado que el apoyo de la Iglesia y del gobierno alemán fue tan intenso e influyente en el desarrollo del modelo de ACPO y de sus actividades de formación de líderes campesinos, dicho gobierno resolvió patrocinar, a través de sus agencias de desarrollo, una evaluación crítica que cubría no solo los aspectos educativos, sino de manera muy especial los procesos organizacionales y los impactos de la
orientación de la institución hacia los problemas del desarrollo5.

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) patrocinó un estudio de evaluación orientado a verificar el impacto de ACPO en el desarrollo rural, con motivo de la participación de la entidad en el programa de las Concentraciones de Desarrollo Rural6.

Aunque no directamente patrocinado por la FAO, pero dentro del modelo de educación y comunicación utilizado por dicha entidad, se realizó un análisis sumativo y comparativo de la influencia de ACPO en el desarrollo rural, cuando ya habían concluido las tareas de la entidad por parte de expertos que trabajaron en forma intensa en el mundo como funcionarios de esta entidad de las Naciones Unidas7.

http://www.banrepcultural.org/radio-sutatenza/textos/radio-sutatenza-un-modelo-colombiano-de-industria-cultural-y-educativa

HISTORIA DE LA RADIO EN COLOMBIA

HISTORIA DE LA RADIO EN COLOMBIA
En Colombia, fue el presidente Miguel Abadía Méndez quien inauguró, en 1929, la primera radio difusora, llamada HJN. Unos meses más tarde nace, con el nombre de La Voz de Barranquilla, la primera emisora en esta ciudad de la Costa Caribe colombiana. Desde el año de 1923, la empresa inglesa Marconi Wireless Co. se encargó de traer al país la infraestructura necesaria para mejorar las comunicaciones, pero se enfrentó con varios obstáculos en el terreno económico y legal. Sin embargo, la empresa fue, durante veinte años, la única en el país que llevó a cabo esta tarea.
La primera emisora comercial en el país nace en 1931 (su nombre era HKF). A partir de ese momento nacieron muchas emisoras comerciales, a la vez que se implantó la reglamentación que habría de controlarlas. Al principio, estas emisoras eran dirigidas por una sola persona, quien se encargaba de operarlas y, en general, de llevar a cabo todas las tareas que exigía cada una de ellas. De esta manera, las emisoras sólo podían funcionar de manera intermitente, dependiendo de la disponibilidad de tiempo y recursos de sus dueños.


http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/ayudadetareas/periodismo/radio.htm

HISTORIA DE LA RADIO

La radio es un medio de comunicación muy importante, que desde sus inicios ha causado gran impacto en la sociedad. Ya que es una herramienta que utilizan las personas para comunicarse de manera masiva.
Aquí un poco mas sobre la invención de la radio y su historia.
A nivel mundial, las primeras emisiones públicas de radio tuvieron lugar en el año de 1912, a raíz de la proliferación de señales de radio provenientes del transporte marítimo y de las estaciones terrestres de comunicación, especialmente. Muchos historiadores dicen que la radio pública se originó como consecuencia de las enormes dificultades de comunicación evidenciadas durante el hundimiento del Titanic, el 12 de abril de 1912, ya que éste trató de comunicarse durante tres días sin lograr una respuesta eficaz de las embarcaciones o puertos cercanos; una vez ocurrida la tragedia, comenzó la discusión en cada país en torno a la necesidad de reglamentar las emisiones radiofónicas, todo ello con el fin de lograr un sistema de comunicaciones más eficiente. 
Es hasta 1920 cuando le son asignadas frecuencias exclusivas a las estaciones de radio dentro de Estados Unidos. Durante la década siguiente se organizaron cientos de emisoras privadas mientras el Estado norteamericano apoyaba e incentivaba la aparición de las primeras cadenas radiales de comunicación en toda la extensión de su territorio. El gobierno norteamericano, ya en los primeros años de la radio, fue consciente del poder masivo que éste medio de comunicación tendría en la década siguiente.
La radio comercial, en términos cercanos a lo que hoy conocemos, nace en 1922. Su fin, inicialmente, era el de emitir "cuñas" publicitarias, a manera de apoyo al creciente mercado de productos en Europa y Estados Unidos. Sin embargo, un año más tarde se comenzó a experimentar con el formato radial y se produjeron los primeros programas de narraciones e historias. Este formato tuvo una gran recepción por parte de la audiencia, que inmediatamente se comunicó con la cadena radial para sugerir su continuidad. Se había demostrado que el sonido resultaba un material innovador y sorprendente para la recreación de escenarios, por lo que el proceso experimental siguió su curso hasta 1932, cuando aparecen los primeros programadores de música, los discjockeys, y, con ellos, los estribillos (los famosos jingles) para los comerciales cantados.

http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/ayudadetareas/periodismo/radio.htm